El anunciado deceso del periodista Chas de Cruz en 1968.

Era un viejo cliente de nuestra casa. Ya adquiría sus cigarros cuando el taller estaba en la calle Pavón al 2300 de ésta Capital argentina. Fue un periodista de gran influencia durante décadas por su programa radial Diario del Cine. Pionero cinematográfico, fundó el “Heraldo del Cinematografista” en 1931 y que tuvo vida hasta los 80. Supo rastrear nuevas figuras. De sus concursos surgieron las Sras. Mirtha Legrand, Analía Gadé, Irma Roy y otras.

El siempre trataba conmigo el tema de los habanos. Fumador infatigable de buenas coronas, charlábamos animadamente de temas de cine y yo escuchaba sus impecables cátedras cada vez que le acercaba sus puros a la cortadita Rauch.

Un día de Enero de 1968, Sábado, voy a su casa y en su escritorio y paredes tapizadas con fotos de Sofía Loren, Gina Lollobrigida, Marcelo Mastroianni, Juan Perón, Errol Flynn entre otros, me espetó sin anestesia: “Estos son los últimos cigarros que te compro”. Don Chas, dije, si por algún motivo que deseo saber en cuanto a la calidad de los tabacos o deficiencia en la atención personalizada no los desea me los llevo. Pero al menos dígame las razones de su decisión luego de tantos años de cuasi amistad. Me miró y guardó largo silencio. El aire se cortaba con una navaja. Luego, rompiendo el mutismo me dijo: ¿Cómo es tu nombre completo?. Se lo dije. Mientras giraba su cuerpo hacia la biblioteca, a la vez que tomaba un libro, se puso a escribir. Me entregó dedicado, un ejemplar de su autoría llamado “Israel visto por un Argentino”. Sabés que pasa, musitó. Me han diagnosticado una enfermedad y no quiero sufrir. Así que tomé la decisión de suicidarme.

Mi juventud e inexperiencia ante dicho trance me dejó mudo. Apenas intenté darle ánimo. Nos despedimos en la puerta de su casa y me fui devastado. Días después, un 1º de Febrero de 1968 la Prefectura Nacional Marítima lograba sacar de las aguas del Río de La Plata el Peugeot 403 que conducía. El operario del guinche en el puerto al creer que era un accidente, rápidamente movió la pluma y puso la linga al lado de la ventanilla para que Don Chas se tomara de ella y así rescatarlo. El con la mano le dijo que no, permaneciendo inmóvil al volante hasta que el vehículo desapareció bajo las aguas. Un imborrable y trágico recuerdo de un amigo de nuestra casa que se agiganta con el correr de los años.

 


Desde 1958 en Catamarca 211 - (C1213BYD) - Ciudad de Buenos Aires - Argentina Telefax 24 hs. (+54) 11-4932-5973
email: cigarrosmanrique@gmail.com